jueves, 18 de abril de 2013

ABUELA.



Dime abuela: ¿El abuelo dónde está?. 
Se marchó en aquella estrella, buscando la eternidad. 
¿Y las estrellas que son?. 
Son luceros en cadena, son las luces que iluminan el sendero, de todos los abuelitos , que van camino del cielo.
¿Dónde van las almas buenas?.
Si mi bien, ellas semejan, alfombras de perlas, que bordadas por el fuego, las esparció un angelito, entretenido en sus juegos.
¿Y de que colores son?.
Unas doradas, otras azules y plata, cual rayos de mil colores, que se le escapan al sol, como requiebros de amores.
¿Como yo amo a mi abuelo?. 
Así mi amor. Luego ese ángel travieso , al llegar el nuevo día , nos repartirá su luz, llena de nueva energía.
¿Nos las devuelve a nosotros?. ¡Abuela cuanta alegría!. 
¡Pero, yo quiero subir!...
Tu, no puedes todavía, con la energía que trae, vivirás feliz de día y por la noche, mi bien, soñarás con alegría y como en un cuento de hadas oirás una poesía, y cuando seas mayor y veas el cielo estrellado, podrás escribir poemas a sus ojos plateados. 
Tu abuelo sonreirá de ver a su nieto amado. 
Desde allí te enviará con su estrella, un gran regalo. 
Esa energía que un ángel en el cielo ha olvidado. 
¿Recuerdas al ángel travieso? ¿Aquel ángel despistado'. Mándale a tu abuelo un beso y duerme niño a mi lado, por que aquel ángel travieso le subirá tu recado.
María Ángeles López.

LA ATLÁNTIDA.



*Se escribe y se cuenta,
no se si es verdad o ficción,
Más, según leo en los libros,
la Atlántida existió.
*Narran que muchas naves,
en sus aguas engullidas,
dieron lugar a esta historia,
tan sorprendente y temida.
*Que se hundió esta plataforma
y que sus picos mas altos
quedaron en la superficie.
Estos picos fueron siete.
Le llamaron Las Canarias.
Las islas Afortunadas
Por su clima i latitud.
*Más... esta historia me asombra.
¿Que puedes contarme tu?.
*¿Fue ese mar tan bravío
que engullía a todo ser
y a todas las embarcaciones
que navegaban por el?.
*Si es así, yo me pregunto
¿Que tengo bajo mis pies?.
¿Cuantas corrientes marinas?
¿Cuantas vidas sepultadas?.
¿Así se forma un vergel?.
*Esta historia me fascina.
Pero tengo mi temor.
Si es leyenda...¡vaya chiste!.
Si es verdad... ¡Válgame Dios!.
María Ángeles López.

El gigante del sombrero blanco.



Vivimos en un lugar maravilloso
En medio del Atlántico, ven y mira lo fantástico.
Su monte mas alto es, como bien sabes, el Teide,
Que mide, 3718m.

Ven y vamos a perdernos entre la “panza de burro”
Como llaman los isleños, a esta bruma repentina,
Con forma de gran sombrero.
¡Ven!, yo te cuento la historia, saliendo de la rutina.
El Teide, no tiene nieve, como ahora puedes ver,
más cuando él adivina, que viene llegando el frío,
Muy rápido nos avisa, abrigando su volcán, con
Una bella pamela, de aspecto muy singular.

¡Es una imagen preciosa!. Una de las maravillas
que podemos contemplar, desde aquí, desde la Villa
Como desde cualquier lugar.
Y es, entonces que sabemos el tiempo que va a hacer.
Y cogemos los paraguas, para cuando empiece a llover.
Vamos a fundirnos en las nubes, y desde aquí, desde el suelo
imagina que volamos , y llegamos hasta el cráter,
allí tan cerca del cielo.
Verás que no nos mojamos. Acaricia con tus manos
La pamela de algodón. ¡Espera te hago una foto!.
¿Vedad que te da ilusión?.
Es bueno de vez en cuando, debajo del gran sombrero.
Una clase de geografía
pues es bueno recrearse en un mundo “fantasía”.
olvidarse del colegio, del deporte, la piscina
subir un ratino a las nubes que están muy blandas y finas.

María Ángeles López.

lunes, 8 de abril de 2013

La niña de la isla.

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Ella nació frente al mar, allí estaba su casita
... toda pintada de blanco, en una isla bonita
era un lugar solitario.
Y siempre se despertaba con la canción de las olas,
bajando luego a la arena, a jugar con caracolas.
De pronto vio una sirena con el cabello muy largo,
medio cuerpo de mujer, y de cintura para abajo,
era totalmente un pez.
Se hicieron muy amiguitas nunca más se encontró sola.
Su amiguita la sirena, la cuidaba a todas horas.

Jugaban muy largos ratos enseñándola a nadar
y así, de cuando en cuando, allá por el acantilado
Se solían alejar.
Encontraron a más amigas, más sirenas que cantaban
y a la pequeña isleña, sus cantos la fascinaban.
Regresaban nuevamente, mas un día de repente,
la niña quiso visitar el lugar donde vivían,
sintió gran curiosidad.
Las sirenas muy alegres, cantando se introdujeron
en un mundo muy extraño y a la niña le dio miedo.

Y desde entonces en la isla, donde su casita está.
En esas noches de luna, se oye a su madre cantar,
tristes canciones de cuna.
Pero nunca su mamá, volvió a saber de la niña.
Y se murió con la pena de no volverla abrazar.


 

sábado, 9 de marzo de 2013

Cara al campo



España, llora mientras los políticos hacen palma en el congreso. 
Sufre por los miles de parados, desahuciados y despedidos de sus viviendas, por culpa del engaño hipotecario, porque tal vez sus niños se van a quedar sin la educación escolar que tanto le costó proporcionarles.


Llora, por todos sus hijos a los que ha tenido trabajando honradamente a los que ahora han echado a la calle, y están a las puertas de la indigencia
Se siente dolida por la pérdida de valores, por todos aquellos a los que educó en fe, en honradez, hidalguía y patriotismo. 


Se siente relegada, ni ella misma se reconoce, se siente fracasada, y ahora hipotecada para poder conseguir pagar las deudas que muchos de sus hijos han provocado, por su egoísmo, avaricia y descontrol desmedido.


Una de sus provincias mayores, se quiere marchar de casa.
España, se está dando cuenta que como no espabile, sus otras hijas querrán seguir el ejemplo.


Pues que deje de llorar y recuerde sus mejores grandezas, cuando en sus tierras no se ponía el sol.
No es hora de lamentarse. 
Ahora tiene que mirar a este pueblo, que pide auxilio. Ver a las familias, sin trabajo ni viviendas. Y oír la voz de los campesinos extenuados de tanto clamar ayuda para las tierras.


Ahí está la clave de gran parte de tu futuro. No lo busque más lejos. La tierra, esa es tu despensa y hoy se está quedando vacía.

A mi querida amiga María Hidalgo


Parece que esta mañana, el cielo ha recuperado la tranquilidad. El viento se ha calmado y en mi patio se respira ese olor al huerto y a jazmín. Los pájaros vuelven a él. Pues gustan picotearlo.
Yo lo veo desde dentro y me encanta observarlo. Es algo maravilloso, cuando abro la ventana y veo esos paisajes que pinta la madrugada.
Me he perdido en el recuerdo, cuando otros campos miraba. Recuerdo el muro de piedra que del mundo nos separaba, de aquel patio blanqueado, con desconchado y desierto, eran mis años de niña que viví en el convento, tanto fuera en el verano, o en el frío del invierno.
Recuerdos de infancia viva, porque la infancia no muere, que siempre se quedan dentro de nosotros escondida.
El recuerdo del momento que viví, me ha despertado de un sueño, y me ha dicho: aquí, seguimos. Deja de hurgar en tu mente. ¡Deja el pensar en pasado y dale permiso al presente!
Y en presente pienso, rememorando aquel pasado y despido a una amiga que formó parte del. María García Hidalgo.

Caen las últimas hojas del calendario del 2012, rasgando la brisa a penas con un susurro de neblina rosada, llevando en su vuelo
el suspiro leve del dolor final y palabras de resignación, cual hermoso verso, Sé, me dijo: “Este es el final, reza por mí”.
Y le contesté: Él está en ti, no tengas miedo, con un sabor a final, que no lo es, ya que solo es el traslado a un mundo mejor.
Sabor esperanza y sabor malva en los matices del día frío, como cuando nació el niño de belén.

Pasan por mi pensamiento, aquellos minutos de despedida, pero que me sabe a comienzo por una amiga que se marcha a toda prisa, seguro que Jesús la quería con Él en esta navidad.

Una llamada telefónica me hace prever que esas serían mis últimas palabras con ella.
Su débil lamento de dolor, casi disimulado, me advirtió que debía despedirme de inmediato. Más fue tanta su generosidad que aún sacó fuerzas de flaqueza para interesarse por mi salud.

Su vida compartida en muchas ocasiones, con muchas horas diarias incluso noches, con la señorita Laura, hizo que se le contagiaran sus virtudes.

Yo las veía muy parecidas a las dos. Hasta en el físico se me parecían un poco. Pelo blanco, ensortijado, alta delgada y el caminar ligero. Eso en lo que la he conocido, me di cuenta de que su actitud era muy correcta pero enérgica. Por eso digo del parecido que le veía, con nuestra señorita Laura.

Para los que creemos en una vida eterna llena de gozo, sabemos que ellas han tenido la oportunidad, de reencontrarse con el Padre en ese maravilloso lugar. Allí se acabó el sufrimiento y ya, estarán rogando por todos los que las quisimos y por todo su pueblo perote que la ha admirado hasta el último momento. Mujer que tuvo el valor de una semana antes con fiebre alta y casi sin poder, asistir al funeral de su prima.

Gracias amiga María, que nos acompañaste en nuestra niñez junto a la señorita caminando, durmiendo donde nos daban albergue y cargando los alimentos que las buenas personas donaban para su niñas Segura estoy de que Dios, te lo ha pagado el ciento por uno.

Gracias amiga desde Tenerife, de quien siempre te ha querido. Desde este lugar quiero reconocerlo públicamente. Gracias por tu generosidad. Un beso muy grande allá donde te encuentres mi querida amiga María García Hidalgo.


No hay mal que por bien no venga


 Amanece hoy, un viento más calmado, tras la furia de estos días.
Las nubes juegan con el sol al veo, veo, ahora si, ahora no.
El sol con sus ojos grandes y fuertes, descontrola a quien lo mira.
El viento hoy ha dejado de gruñir como un lobo feroz. Hoy está jugando con las palmeras, que cansadas y hartas de aguantar sus envestidas, se dejan llevar, si ponerle mayor asunto.
Aburrido él también y como trasnochado de un carnaval. Emprende la retirada, cansado, de la batucada.
¡Yo, no se a donde irá!
Pero atrás ha dejado, un gran recuerdo de furia, de tempestad.
Al mar medio dislocado, produciendo altas olas, y a varios metros de él.
Las barcas casi zozobran, y las personas, automóviles y casas,
quedan bajo el resguardo.
Los colegios están vacíos, también la universidad, los aeropuertos parados.
¿Cómo atreverse a volar, si hasta los pajarillos, por encima del asfalto se han puesto a caminar?
La policía trabaja con ahínco y sin descanso, cuidando a la población, mientras los niños felices, ignorando todo mal, no entienden lo que nosotros con respecto al temporal.
Solo saben que hoy por fin, pueden tranquilos jugar,
pues es un día de fiesta, están papá y mamá, por el motivo que sea,
hoy no tienen compromisos con esta gran sociedad.
¡No hay mal que por bien no venga, se me ha ocurrido pensar!
La otra cara del temporal es la que se me ocurre tras leer un artículo del amigo Pepe.
Desde mi ventana el mar, si se ve. Y estos días ha estado muy, pero que muy enfadado. ¿No puede ser, amigo lector, la voz de su amo?
“Puede que no la conozcamos bien, que suene a metáfora, pero alguien nos está avisando que, esta España no marcha, que está haciendo naufragar a muchos hogares, dejando sin el pan de cada día a muchas personas, y que como esto siga así, aparecerá un día la sorpresa inesperada, que tome las riendas por su cuenta.
¡Que Dios no se queda con nada de nadie!
Nos está avisando y no le hacemos caso.